DIARIO HOY - 23/11/04 - MANUELA MARTÍN / BADAJOZ.
48 colegios e institutos y 1.200 profesores de toda Extremadura participan en
un novedoso estudio sobre el estrés entre los enseñantes. El
proyecto, que es financiado por la Junta de
Extremadura y los fondos europeos FEDER, ha sido
puesto en marcha por un grupo de profesores,
orientadores, psicólogos y médicos. El estudio,
denominado 'Programa de intervención para el
control del estrés docente', tiene una duración
de tres años. Su objetivo es evaluar el nivel de
estrés que sufren los docentes, facilitarles el
tratamiento para mejorarlo y analizar después si
ese tratamiento ha sido efectivo. La selección
de centros ha sido aleatoria e incluye colegios
e institutos de todas las zonas de Extremadura,
del norte al sur.
Hay 30 colegios de Primaria, diez institutos de
secundaria, dos centros rurales agrupados, una
escuela de educación infantil y cinco centros
concertados.
Según explicó a HOY Eloísa Guerrero, profesora
de la Universidad de Extremadura (Uex) y
directora del proyecto, ya se ha puesto en
marcha la primera fase. Se han visitado la
mayoría de los colegios e institutos
seleccionados para animar a los profesores a
participar en el estudio. Se les ha entregado
una detallada encuesta para medir el nivel de
estrés que sufren y conocer las fuentes que
producen ese estrés.
Una vez que se disponga de todas las respuestas
se organizarán talleres para ayudar al
profesorado a combatir el estrés en su trabajo.
Eloísa Guerrero estima que serán precisas de
diez a doce sesiones de tratamiento en grupo
para abordar el problema y tratar de enseñarles
habilidades a los profesores para superar el
estrés.
Las sesiones de tratamiento se harán en los
Centros de Profesores y Recursos (CPR) de toda
la región.
La tercera fase del proyecto consistirá en la
evaluación de resultados del tratamiento. Se
analizará si han sido eficaces las sesiones.
Bajas laborales
El estrés está en el origen de hasta el
50% de las bajas laborales en la Unión Europea,
según algunos expertos. No obstante, no está
reconocido como enfermedad profesional. Los
estudios realizados indican también que el
profesorado es uno de los sectores más
afectados.
En opinión de Ascensión Balsera, psicóloga que
participa en el proyecto, sería preciso que el
estrés fuese valorado en el capítulo de riesgos
laborales igual que se evalúan otros factores
que afectan a la seguridad física de los
trabajadores. A su juicio, la salud mental es
tan importante y debería ser tan cuidada como lo
es la física.
Ascensión Balsera destaca además que el estrés
que sufre el profesorado tiene no solo
consecuencias negativas para los propios
docentes, sino que influye directamente en la
calidad de la enseñanza que se imparte, por lo
que afecta de manera muy directa a toda la
sociedad.