JULIAN RODRIGUEZ - Periodista
Una macroencuesta para abrir boca y, sobre todo, despertar conciencias. No es mal arranque. Pero lo cierto es que el 'botellón' ya está diagnosticado. Faltan recetas. Y la implicación de todos.
Resulta una lástima que a estas alturas todo lo que rodea al 'botellón', al margen de los problemas derivados del consumo de alcohol entre jóvenes, se resuma con un término tan trasnochado como supuestamente reaccionario: falta de urbanidad. Porque de ahí vienen los principales problemas que generan tamañas concentraciones de quinceañeros (y no tanto) en las principales urbes extremeñas. Desenmascarar a unos padres que creen que sus hijos alternan en un jardín de rosas, hacer ver a los alcaldes que la única vía para reconducir la situación empieza por ellos mismos y, sobre todo, apostar por una juventud que vale lo que su peso en oro se presentan como grandes retos. Mientras tanto, uno se conforma con pequeños pasos. Bienvenida, pues, la macroencuesta
Fuente: El Periódico Extremadura, 16/12/2001.