Conclusiones

En este penúltimo acto de las Jornadas Ciudad de Cáceres procederemos a la Lectura de Conclusiones que, de manera inevitablemente precipitada y por lo tanto provisional y abierta, ha obtenido AIDEX como grupo organizador.

Para enmarcarlas, deberemos, de modo muy sintético, recordar los objetivos que desde el inicio de la organización de las jornadas nos proponíamos :

  1. Aportar elementos de reflexión a profesionales e instituciones sobre el papel de la escuela y otros agentes educativos en una auténtica educación de la personalidad.
  2. Proponer modelos y estrategias de intervención en los ámbitos escolar, familiar y comunitario dirigidos conseguir personas con mayor equilibrio personal y una sociedad con mayores cotas de bienestar, no sólo material.
  3. Analizar y valorar los posible tratamientos curriculares en los distintos niveles de concreción
  4. Concienciar a las Instituciones públicas de la importancia para el presente y futuro de la propia sociedad de la educación en valores y desarrollo personal y social de nuestros jóvenes, frente a políticas basadas en la prevención esporádica o en la simple represión.
Una primera y general conclusión es que, globalmente, la organización se siente muy satisfecha de la respuesta, desarrollo y resultado de las jornadas, satisfacción exenta de triunfalismos y matizada por la constatación de que la verdadera medida del éxito de las jornadas la dará lo que desde los centros, servicios e instituciones hagamos a partir de ahora. Sabemos que unas jornadas, ni ninguna otra actividad formativa por rica y profunda que sea, no pueden plantearse como final de un camino sino, al contrario, como revulsivo de un proceso. Satisfacción, que debemos matizar también por principio: una satisfacción total, según nos recuerda Victoria Camps, puede ser hasta poco ética.

AIDEX continuará trabajando en este campo en los próximos meses. A corto plazo en la evaluación de la jornadas y en la publicación de los contenidos.

Ya desde ahora, solicitamos a los socios, personas y entidades colaboradoras ayuda para esta publicación, así como iniciativas en otras actividades para que el esfuerzo realizado hasta aquí fructifique.

Entramos ahora en el repaso de los 4 bloques de objetivos :

 1.- Elementos de reflexión

Hemos constatado consenso general en la necesidad de tomar en serio, y no reducir a mero maquillaje psicopedagógico, las capacidades de equilibrio personal, relación interpersonal e inserción social, como generadoras de salud mental y bienestar social (R.Aciego, Félix López )

El profesor Fernández Enguita demostró la imposible neutralidad, ni antes ni ahora, de la escuela en la transmisión y desarrollo de valores.

Educar en valores desde la escuela es una tarea difícil, pero evitarlo, no educar, es simplemente imposible, pues todas las decisiones curriculalres y extracurriculares se toman según unos valores, declarados o implícitos.

Lo que sí es evitable es el adoctrinamiento, mediante el desarrollo de la capacidad de clarificar valores y la incidencia en procedimientos y metodologías más que en la redacción de nuevos catecismos, aunque sean laicos.

Con esto contribuiremos a reducir el grado de neurosis de nuestra sociedad y superar las paradojas del desarrollo moral que nos describe el profesor López Castellón

La escuela puede y debe, pero no sola ni al margen. Resaltamos aquí la idea y papel de la comunidad educativa. Todo será un poco más fácil cuando planteemos los proyectos educativos no como documentos burocráticos prescriptivos, sino como base de entendimiento.

2.- Presencia / incorporación al curriculum

En cuanto al tratamiento curricular, Alvaro Marchesi plantea y defiende el enfoque transversal, si bien reconoce sus riesgos; este planteamiento es cuestionado a lo largo de las Jornadas y con total decisión por Félix López.

Mayor grado de consenso existe en que este tipo de objetivos no se consigue, a veces ni puede ser tratado, con metodologías academicistas: es imprescindible la reflexión, el debate, la contraposición y hasta la vivencia.

La transervesalidad es buena y necesaria, pero insuficiente. No hay nada reprochable, conceptual ni técnicamente, en que todas las áreas curriculares hagan su aportación al desarrollo moral, personal y social de los alumnos y las alumnas. Pero, si de verdad queremos garantizarlo, si estamos auténticamente convencidos de que el desarrollo de las capacidades de equilibrio personal, interacción personal e inserción social es necesario y posible desde la escuela, necesitamos:

Queremos también reflejar, en este momento en que nuestra comunidad se prepara para recibir competencias en materia de educación, como los valores contenidos en la educación escolar pueden y deben contribuir a la identidad de las personas y de los pueblos, pero sin perder de vista un enfoque global, llegando hasta lo planetario, para evitar que paradójicamente generemos discriminación e intolerancia.

3.- Modelos /estrategias

En este sentido se ha constatado que la intervención, además de deseable y necesaria, es posible.

Hemos podido conocer, analizar y valorar formas de trabajo, estrategias generales, técnicas concretas, programas específicos con distinto grado de apertura. Y hemos podido valorarlos con sus autores o con profesionales que han tenido la oportunidad de ponerlos en marcha.

Esto demuestra que educar es posible, que hay herramientas ya utilizables o apropiadas para construir otras a medida de nuestras necesidades.

Concluyo este bloque con una propuesta relativa a los servicios de apoyo externo.

Es necesario que, tal como venimos tratando de hacer, trabajemos directamente ligados los centros y contextualizando según sus características y planteamientos educativos y currciculares. Pero, a la vez, necesitamos poder mantener una óptica mas amplia y aunque parezca paradójico cierta capacidad de distanciamiento (no físico ).

Necesitamos también posibilidad real de trabajo interdisciplinar, mayores niveles de autonomía en la toma de decisiones importantes y un marco conceptual y organizativo coherente con las funciones encomendadas.

4.- Instituciones

Muestra del interés despertado en las instituciones señalamos el apoyo recibido para la celebración de estas jornadas, apoyo muchas veces anímico y otras también material.

Acabo estas conclusiones expresando mi convencimiento de que con estas Jornadas, todos los que de una u otra manera hemos participado, organizadores, inscritos, ponentes, instituciones, incluso los que se han quedado en casa manteniendo vínculos familiares, habremos contribuido a que en educación de la personalidad y en valores tengamos mayor claridad y por ello, vuelvo a recordar a López Castellón, ayudemos a que acabe la noche.
 
 

F. Javier Longo Labra.

Secretario de AIDEX